-Bueno, sin mas dilación, yo creo que te puedes ir, no ha sido tanta la sangre que has perdido, además si tiene alguna molestia no dudes en venir, aqui estaré-dijo el doctor despidiéndose y saliendo por la puerta.
-¿vienes a un lugar conmigo?-dijo Zayn poniéndose en pie, y dándome la mano.
-¿no crees que es un poco tarde, Zayn, son mas de las 12?-dije, saliendo del hospital.
-Da igual, mañana es domingo y tienes todo el día para hacer el vago, a no ser que yo no quiera-dijo riéndose, mientras que me habría la puerta del co-piloto.
-¡Wow! Espera, conduzco yo, con el brazo así, tu no conduces-dije dándome la vuelta y abriendo la puerta del conductor, cuando me iba montar, alguien me cogió, me bajo y me puso en el suelo.
-Pues ni para ti, ni para mi, vámonos andando-dijo dándome la mano.
Íbamos caminando y llegamos al puente de Londres, desde allí se veía perfectamente le río Tamesis, era todo tan bonito que no me quería ir de ahí, de repente me sonó el teléfono, era Sephora, seguro que estaría preocupada, pero la colgué, ya se lo explicaría.
-¿te gusta esta vista?-dijo Zayn mirándome profundamente a los ojos
Después de ese beso tan intenso, me abrazo, y estuvimos así durante unos minutos.
Cuando de repente, vino un aire frío, y sentí como gotas heladas en mi cabeza, mire hacia el cielo, y pude ver como la nieve caía sobre nosotros dos, solos, en aquel puente.
